De todos nuestros clientes, Clemente es el único que pone la cifra que más se pregunta y que nadie contesta: cuánto tarda en pagarse el robot.

Pinturas Rodafuerte fabrica pintura en La Roda, Albacete. Instaló un paletizador de sacos de Atlas Robots montado sobre un brazo industrial reacondicionado y lo contó en cámara en 2020.

Ficha del proyecto

Cliente Pinturas Rodafuerte
Sector Fabricación de pinturas y materiales
País España (La Roda, Albacete)
Célula instalada Paletizador de sacos
Puesta en marcha 2019
Portavoz Clemente, gerente

El punto de partida

Ensacar y paletizar a mano tiene un techo que no está en la máquina, está en la persona. Como lo cuenta Clemente: alguien puede sacar seis sacos por minuto al empezar la mañana, pero a las dos horas está cansado y el ritmo real se queda en la mitad.

Ese techo no solo limita la producción: hace que el palet salga desigual, una fila de más o de menos, y eso se paga en la presentación del producto y en los costes.

Resultados

He bajado el precio del producto porque en un día puedo hacer lo que antes hacía en un mes. Clemente, gerente de Pinturas Rodafuerte

La cifra que nadie da: la amortización

El brazo de esta célula es un robot industrial reacondicionado. Clemente lo explica sin rodeos: da el mismo servicio que uno nuevo, lleva el mismo mantenimiento anual y cuesta una fracción de lo que cuesta uno nuevo. Por eso los números salen tan rápido.

De cara a un año, año y medio, tiene que ser amortizable. Y este robot lo es: todo está amortizado. Clemente, gerente de Pinturas Rodafuerte

Cómo reacondicionamos cada brazo antes de integrarlo, paso a paso, está en el proceso REFIT.

El robot no sustituyó a nadie

Es la misma constante que en el resto de instalaciones que documentamos, y aquí el cliente lo explica con el reparto de tareas concreto: mientras el robot saca los sacos, una persona vigila que no falte producción y la que antes estaba en el final de línea se dedica a otra cosa.

El robot saca esos seis sacos por minuto, pero no sustituye a la persona: la persona tiene que estar. Clemente, gerente de Pinturas Rodafuerte

La entrevista completa

Transcripción de la entrevista

Clemente, gerente de Pinturas Rodafuerte (La Roda, Albacete). Transcripción editada ligeramente para facilitar la lectura.

Me llamo Clemente y mi empresa se llama Pinturas Rodafuerte. De este producto, a lo mejor sacaba al mercado 20 o 25 palés semanales, y ahora estoy en casi 60 palés semanales. ¿Por qué? Porque no me cuesta venderlo. Al contrario: he bajado el precio del producto, porque en un día puedo hacer lo que antes hacía en un mes.

Gracias a esto puedes dar un servicio de 10 o 15 palés diarios, cuando antes lo conseguías en dos o tres días. Eso te ayuda a bajar todos tus costes, a que el producto salga siempre uniforme y a que el palé vaya bien presentado, que es muy importante; antes salía una fila más, otra menos… Todo eso es un plus que, puesto en el mercado, me ha hecho duplicar ventas en este tipo de producto.

Aquí pones a alguien a sacar sacos o botes a mano y te dura media mañana. Si al empezar saca seis sacos por minuto, cuando termina el almuerzo son tres. Echa su jornada laboral, cumple las horas, pero ya no puede mantener los seis sacos del principio, porque a las dos horas la persona está cansada.

Aquí el robot sí saca esos seis sacos por minuto, pero no sustituye a la persona: la persona tiene que estar. Mientras el robot saca los sacos, esa persona está pendiente de que no falte producción, y la persona que yo tenía antes en producción está haciendo otra cosa. Lo que estoy haciendo es duplicar la producción y acelerar el tiempo de envasado.

Este robot es de segunda mano. Está dando el mismo servicio que uno nuevo y el mantenimiento anual es igual que el de uno nuevo. Ahora mismo uno nuevo vale ocho veces más, y uno de segunda mano rinde igual y vale ocho veces menos. De cara a un año, año y medio, tiene que estar amortizado. Y este robot lo está: está amortizado.

La lástima es que no tengamos más espacio para completar la automatización: coger el palé, llevarlo y dejarlo en su sitio en el almacén. Todo llegará.

Antes trabajé en otra fábrica de pinturas donde todo era muy rudimentario: no había robot, no había nada, y era mucho esfuerzo diario. Hasta que quise evolucionar hacia un sitio donde la comodidad fuera lo principal. A día de hoy, la única solución ha sido esta para tener buena armonía con tus trabajadores: que no tengan que estar pendientes de lo que hay que hacer, sino que sepan cuáles son sus funciones. Gracias a este tipo de equipos llegas a los objetivos; si no, sería imposible.

Yo creo que mi abuelo vería esto como ciencia ficción, como una película, igual que cuando éramos pequeños y veíamos E.T.

¿Quieres saber en cuánto tiempo se amortizaría una célula en tu planta? Te lo calculamos con tus sacos, tu ritmo y tus turnos.

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